Cómo hacer una instalación eléctrica

En este artículo se logrará abordar los pasos que usted debe seguir para lograr realizar la instalación eléctrica de una vivienda de consumo de baja tensión. Para ello se seguirán los estándares normalizados de cómo llevar a cabo esta instalación de manera correcta. De la misma manera mencionaremos qué elementos básicos conforman cada componente de la vivienda, desde un punto de vista eléctrico, claro está.

Cabe destacar, que la realización de instalaciones de tipo eléctrica se basa en un reglamento ya establecido para todo lo referente a los circuitos de consumo de corriente de baja tensión, por lo cuál han sido tomados en cuenta para este artículo con la finalidad de que usted pueda llevar a cabo todo el proceso de forma adecuada.

Cómo se realiza la distribución de la corriente

Según la norma, las tensiones comerciales que se distribuyen para el consumo urbano son de tipo alterna. Las mismas tendrán voltajes estandarizados y regulados por medio de transformador de corriente que surtirá energía eléctrica en 230 Voltios como voltaje de fase en los casos de redes trifásicas formadas por tres hilos. En otros casos la disposición de un voltaje de 230 como voltaje de fase y un hilo neutro y 400 voltios entre dos fases, se hace a través de una red trifásica tipo Y de cuatro hilos conductores.

Esta distribución se hace bajo la frecuencia normal de 50 Hz.

Ya abordado este punto, podemos hacer uso de la combinación de la ley de Ohm y la ley de Joule para realizar el calculo de la corriente máxima que demandará nuestro sistema eléctrico. Para ello, basta aplicar la fórmula P= V x I, siendo V, el voltaje a emplear, e I la intensidad de corriente necesaria para abastecer el sistema.

Segundo paso, determinar el grado de electrificación

Como recién mencionamos, es importante realizar el diseño de la instalación en función de la cantidad de energía eléctrica que se va a consumir, para ello, es importante determinar la potencia total de todos los elementos considerados para el uso dentro del hogar o el lugar en el cuál usted desee realizar la instalación eléctrica. A esto se le conoce como carga total de la instalación. Es posible de igual manera basarse en los datos tabulados dentro de la norma como “grados de electrificación” por el cual, según el uso para el cual se destine la vivienda, existe un grado previamente establecido, los cuales se mencionan a continuación:

  • Primer grado, electrificación básica: Siendo este el caso más común, se les considera a aquellas viviendas en las cuales los requerimientos posibles se basan en el uso de aparatos eléctricos convencionales dentro del hogar, y no consideran el crecimiento o aumento del consumo por remodelación o reconstrucción a futuro.
  • Segundo grado, electrificación elevada: En estos casos, se habla de las viviendas donde el consumo por parte de los electrodomésticos y demás aparatos eléctricos tienen un consumo mayor, el uso de calefacción o aires acondicionados de gran consumo se consideran en este grado, de igual manera, viviendas con un área mayor a los 160 metros cuadrados también se ubica dentro de este rango.

Resuelto esto, un usuario o dueño de vivienda debe realizar un contrato con la empresa que suministrará la energía eléctrica, en los casos donde se considere una construcción nueva, este consumo no debe ser menor a los 5.750 Vatios en 230 Voltios.

En el caso de hogares en de grado elevado, la potencia mínima a contratar deberá ser de 9.200 Vatios. En resumen, en ambos casos, la potencia considerada para realizar el contrato debe responder a la capacidad o demanda máxima del sistema eléctrico de la vivienda. De igual manera se debe tomar en cuenta la carga de disposición que existe en el conjunto residencial del cuál se realizará el dispendio o suministro de la energía.

Esquemas de tipo unifamiliares y multifamiliares

Esquematizar el tipo de vivienda permite estimar una la representación de la forma en la cual se dispondrán los distintos elementos eléctricos que se ubicarán dentro del hogar, así como los elementos básicos que deben estar presentes dentro del esquema.

En primer lugar, se encuentran los esquemas de vivienda unifamiliar, en estos casos, el esquema o diagrama de la disposición de los elementos eléctricos se basa en mostrar, en primer término, el grado de electrificación dentro del cual se clasifica la misma, y, en segundo término, se muestran las distintas líneas e interruptores de electricidad que se distribuyen por todo el espacio de forma separada a los elementos de agua potable y de otros tipos.

Por otro lado, los esquemas de tipo multifamiliar, son los que requieren de mayor detalle en elementos de instalación, y que además muestran de forma individual el funcionamiento y distribución del cableado y distintas líneas que se dispondrán dentro del espacio.

Obras de derivación

Basándonos en la norma, todos los circuitos que funcionen de manera independiente, deben encontrarse resguardados con ayuda de un interruptor de corte, el cuál funciona como método de protección para evitar cortocircuitos. Según el grado de electrificación, se consideran los siguientes circuitos.

Primer grado, electrificación básica

  • C1, circuito de funcionamiento con distribución interna, se utiliza para alimentar los elementos de iluminación.
  • C2, circuito de funcionamiento con distribución interna, principalmente previsto para las distintas tomas de corriente, así como para congeladores (frigoríficos).
  • C3, circuito de funcionamiento con distribución interna, debe emplearse para la alimentación de aparatos de cocina y horneado.
  • C4, circuito de funcionamiento con distribución interna, se emplea en electrodomésticos como limpia vajillas, o lavadoras.
  • C5, circuito de distribución interna, su uso se destina a tomas de corriente para los baños y cocina.

Segundo grado, electrificación elevada

En estos casos, como antes se ha mencionado, se toman mayores previsiones en cuanto al sistema eléctrico, ya que, en los diseños con electrificación de grado superior, es usual el uso de equipos de alto consumo como aires acondicionados o sistemas de calefacción. Para estos casos, los circuitos a considerar son los siguientes:

  • C6, circuitos de carácter adicional de clase C1, se utiliza por cada 30 fuentes de consumo para iluminación.
  • C7, circuito de carácter adicional de clase C2, empleado por existir al menos 20 tomas de corriente, o en caso de que la vivienda abarque un área mayor a los 160 metros cuadrados.
  • C8, circuito de funcionamiento con distribución interna, este se utiliza en caso de requerir alimentación eléctrica para sistemas de calefacción.
  • C9, circuito de funcionamiento con distribución interna, destinado para conectar equipos de aire acondicionado.
  • C10, circuito de funcionamiento con distribución interna, aplicables en caso de considerar la instalación de equipos de secado de ropa.
  • C11, circuito de funcionamiento con distribución interna, utilizable en situaciones en las cuales se prevea la alimentación de sistemas para la automatización y uso de energía eléctrica o sistemas de seguridad integral para el hogar.
  • C12, circuito de carácter adicional para la clase C3 y C4, o cuando se estime la adición de un circuito de clase C5, necesario cuando se estime que la cantidad de tomas de corriente será mayor a seis.

En casos de electrificación de grado básica, como de grado elevada, es recomendable el uso de interruptores diferenciales.